EL SONIDO DE LA VELOCIDAD. Balbu. http://demicrobios.wordpress.com/

Kilómetros de nieve obsesivamente virgen. Por detrás, la hilera serpenteante de mis pisadas. Me detengo, miro a izquierda: nada. Miro a derecha: un finísimo hilo gris, empecinado en no ser absorbido por la nieve, corta el paisaje con precisión y elegancia. Intento seguir con la mirada el recorrido entero de esa incisión perfectamente recta, brillante, extraña. Pero desisto, me alejo. Continúo caminando, sorprendido, confuso, asustado. Frente a mí sólo nieve. Y un rumor lejano, intensificándose. Me detengo, miro a izquierda: nada. Miro a derecha: un monstruo metálico cruza el paisaje a velocidad infernal y desaparece como tragado por la nieve.

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