Anna. Raquel Romero Luján

Adoras el silencio. Te pones los tapones y disfrutas de la carrera de los árboles tratando de ser los primeros en desaparecer de tu vista, entonces te das cuenta de que suena ópera; parece que empezó en el momento en el que decidiste aislarte.

Sientes el traqueteo en el cuerpo pero el único chucuchucu que oyes es el de las cotorras de al lado. ¿Pero qué hace esa mujer? ¿No habrá nadie que la sujete? Cierras el libro, te quitas los tapones y te acercas a la nevera para coger otra cerveza que acompañe tu lectura.

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