Martín. Malvado Dylan

A Martín le encanta centrar toda su atención en la ventana, justo cuando el tren coge velocidad y todo en el mundo va quedándose atrás; va superándose. Y los problemas se olvidan. “El progreso”, piensa él; y dibuja aburrido del paisaje un océano en la ventana, con la complicidad de su hermana, que premia su ingenio sonriendo. Y oculto entre las algas y las dunas oceánicas, dibuja un cofre abierto con un corazón dentro, y una bolsa con un cadáver, y muchos pecesnadando felices.

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