THE INDIAN-PACIFIC . Alex Rae

Siempre he pensado que la forma más lógica de viajar es por tren. ¿Porque volamos en el aire cuando no tenemos alas? ¿Porque navegamos en el mar cuando no tenemos agallas? ¿Porque conducimos en coche cuando no hay ojos atrás? Desde pequeño he sido apasionado de los trenes, los trenes de verdad, de vapor, de humo, sucios, ruidosos y de nombres grandes como The Flying Scotsman ( El Escocés Volando). Tuve un juego de ferrocarril en el suelo de mi dormitorio tan extenso que mi madre tuve de consultar el horario de mis trenes y comprar un billete para entrar! Así no es de extrañar que cuando mi trabajo cambió y tuve que mudarme a Perth, Australia, desde Sídney donde vivía, cogí el Indian-Pacific.

El Indian-Pacific es un tren que va desde la costa este de Australia, es decir Sídney, hasta la costa oeste, es decir, la ciudad de Perth. El nombre del tren, Indio-Pacifico, quiere decir que el tren va desde el océano Pacifico, Sídney, hasta el océano Indio, Perth. Como va mas de un poco lento los Australianos lo llaman, con cariño, el Indian-Pathetic, es decir Indio-Patetico. Viajando por tren tuvo la ventaja que pude llevar mi coche en el tren conmigo, pues no fue un coche cualquiera sino un MG BGT (deportivo, clasico, Britanico).

El viaje duré cinco días. Mira, que es casi 5000 kilómetros. Sídney-Perth is como Madrid-Moscú. Había que atravesar cuatro estados, y por aquel entonces cada estado tuve su propio tamaño de raíles así que fue necesario hacer ajustes a la frontera de cada estado. Dormir en ese tren puede ser un reto con tanto movimiento y jaleo pero para mi fue un verdadera opera. El paisaje no es espectacular, casi no hay montañas, ni ríos, Australia es un país bastante vacío. La parte mas interesante pasa en el ultimo día cuando el tren atraviesa el Nullarbor antes de llegar a Perth. El Nullarbor (es decir sin arboles) es un enorme desierto. No es de arena como la Sáhara, hay unas rocas y unas zarzas por ahí pero hasta los kangaroos evitan esa zona. Tal vez haya un dingo (perro salvaje Australiano) pero en realidad solo existe las vías paralelas del ferrocarril y una carretera que no está muy lejos de los raíles. Recuerdo aquel día cuando el tren estuve en el medio del Nullarbor. Vi por la ventana del tren un coche en la carretera. Fue un Citroën Dos Caballos y de repente me di cuenta que el coche iba mas rápido que el tren. -¡Que vergüenza! –grité, ¡el MG ha sido adelantado por un Dos Caballos!

Anuncios
Esta entrada fue publicada en historias del tren. Guarda el enlace permanente.