TREN DE LEJANÍAS (POEMA DE VUELTA) TESEO. Fotografía Paz Mateos

Oh tren
Explorador
De soledades
Cuando vuelves
(Pablo Neruda)

Tren arrumbado, perdido en la madeja de raíles, oculto, como un pecado antiguo, no te queda sino el remedo de evocar, palpando a ciegas los rincones de memoria. Disipo el recio humo de carbonillas requemadas y solo encuentro estampas de otro tiempo, soledades campestres, horizontes concretos, resumidos en verdores ya ajados y un penacho que avanza a trompicones con jadeos de ritmos despiadados.
Ceñido a tu cárcel paralela buscas paz en el trasiego, incansable a la esperanza de un destino que no llega. A tu paso trazas vías, ciñes puentes, abres bocas montañosas, arrastrando anillos de nupciales amantes alejados.
Tren de soledades, de tortilla, de guitarra y boina, tren del pueblo que a pueblo sabe, que engarza amistades ignotas, que arranca lágrimas de sentida despedida y alborota risas y apretones de arribada. Tren correo de soldados y de novias, de civiles escoltando su destino, tren hundido en el olvido, sin mano de hielo que te arranque a tu destino. Tren que duerme entre chatarra, ventanillas rotas, fauces hartas ya de todo viento. Te quisimos, te olvidamos. Tan lejos en el tiempo, tan cerca en el recuerdo.
Hoy sin orquesta ferretera, sin humos ni vapores, otros trenes más opacos nos llevan a ritmo de segundos, instantes hambrientos de distancias, nos llevan más rápido, pero ¿llegaremos antes?

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