EL SOL DEL MEMBRILLO. Javier Peñas Navarro

El sol del membrillo,

sol apenas,

suficiente en cambio para avistar la belleza

que luego, cuando caiga la noche

y los trenes no chillen,

recordaré.

 

¡Vida hecha a acrisolar belleza,

a reconocerla,

a recordarla!

Otoño de lluvias, de amigos

con quienes cantar juntos

un par de estrofas salvadoras.

Pronto el frío derribará los frutos

y tenemos que salvar su fealdad

para el año nuevo:

pelusón, decidido buscador de oro.

 

 

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